miércoles, agosto 27, 2008

El don

Mi amigo Gaiar tiene el don de estar siempre en el momento justo, ahora recuerda a Paulo Coelho en su blog:

"Por mucho que te deslumbren determinados paisajes o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada"

Soltaré amarras y continuaré navegando, al fin y al cabo, no puede ser de otra forma.
Ya encontraré el rumbo más adelante.

En fin... el mar.

Demasiado buenas han sido las vacaciones como para no tener un pedazo de síndrome postvacacional que me atenaza la garganta.
Casi que hubiera preferido no saber qué es lo que me pierdo y seguir quemando días inmersa en rutinas absurdas, y no disfrutar como he disfrutado de todo este tiempo.

No es que se me haya hecho corto, es que he estado en otra dimensión y ésta en la que de nuevo aterrizo está ausente de oxígeno, de frescor, de vida y de ilusión.
Vale que me lo estoy tomando a la tremenda, pero es lo que hay.
Comprendo que volver al trabajo es un asco, se mire como se mire, pero parece que llevo lentes de aumento y percibo el asco con una nitidez extraordinaria.

Me lo he pasado tan bien, tan bien, que cada una de las células de mi cuerpo se resiste con todas sus fuerzas a zambullirse de nuevo en la oscura realidad.

Las copas con los amigos que hacía años que no veía, las visitas a los familiares que nunca llego a hacer por falta de tiempo, el encuentro inspirado y brillante con los amigos blogueros, las playas de Almería, el mar, el sol, la luz.

No quiero volver a encorsertarme, no quiero renunciar a tanta felicidad y paz. Maldito dinero.

Quiero encontrar la forma de ser quien soy y no tengo ni repajolera idea de cómo hacerlo.

Hasta me ha costado un mundo llegar hasta el teclado para colorear el cristal, esto sí que es tocar fondo.

viernes, agosto 08, 2008

El infinito vertical

Hoy es el día octavo del octavo mes del año octavo, así que aqui van ocho pinceladas para conmemorar este día:

1.- Una de las canciones que más me ha llamado la atención últimamente es Jonathan, tiene una melodía y una puesta en escena absolutamente original.
No conozco a nadie que se haya quedado impasible al escucharla y eso debería significar algo. No sé el qué.

2.- Durante una sesuda conversación que el otro día tuve con un amigo, después de analizar cómo los demás se desenvuelven en la vida, apareció esta frase:
- En realidad el único problema es tener conciencia, sin ella todo se simplifica enormemente.
Y es que se podría decir que las personas se dividen en dos grupos, las que tienen conciencia y las que no. LLegar a comprender esto también simplifica enormemente las cosas.

3.- En un capítulo de CSI Las Vegas, Grissom está investigando un asesinato en el que han triturado a la víctima. Va paseando por la zona y se topa con una máquina para triturar madera.
El operario anda faenando, sudoroso, desaliñado, metiendo troncos que las cuchillas pulverizan en un segundo, y Grissom se le acerca lentamente, pulcro, educado, le hace una señal para que pare la máquina y su ruido ensordecedor y le dice:
- Grissom, Criminalística de Las Vegas.
Con esa expresión de distante superioridad que parece que sólo él sabe dotar de contenido, y el operario le contesta, con la misma mirada, pero además aderezada de un aura sarcástica.
- John Smith, Master del Universo.

4.- ¿Cual es el sentido de la vida?.
Resuenan las trompetas celestiales, las campanas del infierno, y la respuesta aparece escrita en luces de neón rosa chicle:
- La vida tiene sentido cuando comprendes que no tiene sentido preguntarse cual es el sentido de la vida.
Es como cualquier cita oriental, te quedas igual que antes, pero como más satisfecho.

5.- Estaba en la playa de Calpe y me apetecía un helado.
Pagué al quiosquero con un billete de diez euros y me devolvió la vuelta en monedas, más un billete de cinco euros.
Después me fui a una tienda pequeñita que había justo al lado, a comprarme unas chanclas, y cuando entré me sorprendió verla abarrotada de gente.
Al principio no me fijé demasiado, pero después ya no pude evitar ver que todos los clientes tenían síndrome de down, serían unos quince, más los monitores que dirigían el grupo.
Cuando fui a pagar la dueña de la tienda miró el billete de cinco euros y me dijo:
- Este billete es falso.
- ¿Como? no puede ser...
- Si, es falso.
Me quedé de piedra, no me había pasado nunca. La dueña de la tienda me miraba como si la quisiera estafar.
Sintiendo mi fragilidad, uno de aquellos clientes tan especiales se acercó para ayudarme. Le cogió el billete a la dueña para comprobar por si mismo que era falso y si, lo era.
Llamó a un amigo, que corroboró la falsedad de la moneda, después llegaron más y al final todos nos rodeaban a la dueña y a mi.
- Es falso ¿como no lo ves?, me decía el amable señor, y una amiga le apoyaba,
- Tienes que fijarte mejor, es falso, falso ¿no lo ves?
- Pobrecita, pobrecita
Y lo cierto es que a simple vista se veía que ese pedazo de papel era la peor de las falsificaciones que nadie haya hecho jamás de un billete, no hubiera engañado ni a un... tonto.
Pero me engañó a mi.
- ¿Necesitas dinero? yo tengo, te doy
Me ofrecían lo que tenían, sabían que lo estaba pasando mal y trataban de evitarlo.
Rápidamente aparecieron los monitores para controlar la situación, seguramente ellos no confiaban tanto en mi.
Al tío del quiosco le dije que me cambiara el billete por uno de verdad, lo hizo sin rechistar.
Desde ese día, cuando alguien me pregunta acerca de cómo se siente uno teniendo una inteligencia superior, recuerdo el billete de cinco euros.

6.- Me encanta jugar, y la vida también es un juego al que se puede aplicar el dilema del prisionero.
Pero para mi no existe tal dilema, siempre juego para ganar y entiendo que la lealtad es la característica más importante cuando juegas en equipo.
Si crees que has ganado pero tu equipo pierde, es que en realidad has perdido, por mucho que trates de autoengañarte.
Si haces trampas, si traicionas la lealtad, te estás perdiendo el objetivo final, la complejidad real del juego, lo simplificas de tal forma que el juego desaparece, ya no hay reglas porque sólo existe una premisa que las volatiliza todas, hacer trampas.
También sé jugar con trampas, claro, pero no me divierte.

7.- Por fin el coyote coge al correcaminos, si, ese capítulo existe, lástima que el coyote tenga el tamaño de un ratón. El coyote se acerca y le atrapa, abrazándose a su enorme pata, ¿y ahora qué?.
Nunca los deseos se cumplen tal y como los deseamos, así que tal vez lo mejor sea no desear nada y dejar que la vida nos sorprenda. O no.

8.- Y para acabar, la última pincelada no puede ser otra que recordar que lo más importante es usar protector solar. Con un consejo así, tan importante y fundamentado científicamente, lo demás sobra.

miércoles, agosto 06, 2008

Todo fluye

Llevo una semana de vacaciones y casi ha sido suficiente para desconectar completamente.

Estas últimas semanas en el trabajo han sido terribles, la cuesta arriba ha sido brutal, sólo quería acabar de una vez y descansar.
Los días se me han hecho largos, larguísimos, agotadores, y sólo pensaba en parar, detenerme y olvidar.

Y en eso estoy ahora mismo, por fin el tiempo vuelve a discurrir sin alteraciones, los minutos están llenos de paz, el silencio me acompaña, nada me incomoda, todo está lleno de luz y tranquilidad.

Redescubro la calma que siento cuando cuido del jardín, cuando paso las horas con mis perros, cuando no hay horarios ni obligaciones, cuando puedo elegir qué hacer en cada momento.

No tengo planes, seguramente vaya a la playa unos días, pero aún no he decidido cuando, ni donde, no importa, estoy reseteando sin prisas, sin objetivos.
Sólo disfruto de este momento, sólo siento la calma, sin expectativas, sin condicionamientos, sólo dejo que todo fluya.

miércoles, julio 16, 2008

La tierra del dolor

Tal vez podría encontrarse perdida en la inmensidad del vacío, o paseando entre los árboles de un frondoso bosque, alfombrado de flores violetas.
Sería indiferente.

No importa el lugar en el que se encuentre porque siempre está sola, al igual que todos los demás.

Conduce su cuerpo y su mente sin saber hacia donde va, sin saber de donde viene, ni por qué existe. Sólo es, y sólo ser no supone ningún sufrimiento.
Se queda con esa idea, es lo único realmente importante.

"He buscado en los desiertos de la tierra del dolor,
y no he hallado más respuesta que espejismos de ilusión.
He hablado con las montañas de la desesperación,
y su respuesta era sólo el eco sordo de mi voz"
La senda del tiempo
Celtas Cortos

jueves, julio 10, 2008

Rendición

Camina lentamente hacia la casa, con aspecto cansado, sus pisadas van dejando huella en la nieve, atrás queda la noche helada.
Los copos caen sobre su rostro y se licúan, confundiéndose con las lágrimas que queman sobre sus mejillas.

Le ha costado toda una vida llegar hasta el cálido umbral, y ahora que se encuentra frente a él, no encuentra qué sentido tiene atravesarlo.
Sabe lo que le espera dentro, sabe que ese es su sitio, sabe que en ningún lugar encontrará lo que allí le acogerá.

Cae sobre su rodillas, rendida, buscando una respuesta que no llegará.

viernes, julio 04, 2008

El mundo es así

A veces, cuando miro fotos antiguas como ésta de la Calle Princesa de Madrid, en el año 1900, pienso que ninguna persona de las que están fotografiadas, ni ninguna de las que estaban dentro de los edificios, ni ninguna de las que estaban en ese momento en cualquier lugar del planeta, continúa viviendo.

Nuestro tiempo de vida tiene un límite y lo único cierto es que con toda seguridad, moriremos.

Esa es una de las muchas razones que me lleva a pensar que te equivocas cuando piensas que el mundo es así y hay que conformarse.
El mundo no es así, el mundo es tal y como los que ahora estamos en él queremos que sea.

Lo que permitimos que ocurra, lo que toleramos como costumbre, lo que no nos cuestionamos porque es una tradición, son sólo endebles excusas para ocultar que en realidad, lo que permitimos es lo que queremos, lo que toleramos es nuestra propia costumbre, y lo que no nos cuestionamos es lo que convertimos en tradición.

Sólo los que ocupamos este lugar, ahora, tenemos la posibilidad de cambiarlo, nadie lo hará por nosotros, porque no existe nadie más, y los que impusieron las costumbres y tradiciones ya no existen.

Cuando se acabe nuestro tiempo, nada de lo que hubiéramos soñado con cambiar, ninguna de las cosas que permitimos aunque no las queríamos permitir, ninguna de las costumbres que en realidad odiábamos, ninguna de las tradiciones que nos resultaban ajenas o incluso indignas, habrán desaparecido, porque no hicimos absolutamente nada por cambiarlas.

Siento una profunda tristeza cuando asumes los obstáculos, las imposiciones, las limitaciones con total rendición, me dices que "el mundo es así".

El mundo es así, porque así es como quieres que sea.

viernes, junio 27, 2008

Llegó el verano

El sol quema como ardientes cuchillas cortando la piel.
Los labios se resecan, el sudor empapa la ropa, el aire abrasa la garganta.
Ya ha llegado el verano y esta vez parece que viene con fuerza.

Con la cantidad de días agradables que se pueden disfrutar a lo largo del año, para las vacaciones nos queda la estación que menos invita a la actividad, al movimiento, al abrazo.

Es cierto que nos quedan las noches, esas cálidas noches donde el frescor nos resarce del infierno del mediodía, de la obligada siesta, de la búsqueda de las sombras de los árboles.
Pero no es suficiente, me gustaría disponer del tiempo como quisiera, no tener establecidos los días en que se supone que debo descansar y divertirme.

Porque sentirse bien, disfrutar de vivir, no puede tener una fecha ni un horario establecido, podía haber sido hoy, o ayer, pudo haber sido hace un mes o un año, y no tuve tiempo de hacerlo porque no soy libre de elegir.

Me queda un mes para las vacaciones y se me está haciendo largo, tan largo como todos los meses anteriores, o tal vez sea que cuando ves la meta tan cerca, te acuerdas de todo lo que viviste para llegar hasta ella.